Nulidad de las cláusulas suelo: El concepto del consumidor

Nulidad de las cláusulas suelo: El concepto del consumidor

Nulidad de las cláusulas suelo: El concepto del consumidor

La consideración de los demandantes de la nulidad de las cláusulas suelo como consumidores en los préstamos hipotecarios no es una cuestión subjetiva e invariable en función de cuál sea su actividad o profesión.

nulidad de cláusulas suelo tenerife  Del artículo 2 de la Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, procede el concepto de consumidor que acoge nuestro ordenamiento en el artículo 3 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, la cual hace referencia a la nulidad de las cláusulas suelo y conforme al cual lo son las personas físicas que actúen con un propósito ajeno a su actividad comercial, empresarial, oficio o profesión. El designio de la Directiva lo resume su artículo 6 al establecer que:

“Los Estados miembros establecerán que no vincularán al consumidor, en las condiciones estipuladas por sus derechos nacionales, las cláusulas suelo abusivas que figuren en un contrato celebrado entre éste y un profesional y dispondrán que el contrato siga siendo obligatorio para las partes en los mismos términos, si éste puede subsistir sin las cláusulas abusivas”.

 

Reclamar la nulidad de las cláusulas suelo: Marco legal

Como explica la STJUE de 3 de septiembre de 2015 en relación con la nulidad de las cláusulas suelo, la Directiva define los contratos a los que se aplica por referencia a la condición de los contratantes, según actúen o no en el marco de su actividad profesional. Establece además que una misma persona puede actuar en determinadas operaciones como consumidor y en otras como profesional, y que el juez nacional debe tener en cuenta todas las circunstancias del caso susceptibles de demostrar con qué finalidad se adquiere el bien o el servicio objeto del contrato considerado y, en particular, la naturaleza de dicho bien o de dicho servicio.

Señala finalmente que en el concepto de “consumidor”, en el sentido del artículo 2, letra b), de la Directiva 93/13, tiene un carácter objetivo y es independiente de los conocimientos concretos que pueda tener la persona de que se trata, o de la información de que dicha persona realmente disponga.

En este sentido, la STS de 3 de junio de 2016 señala que:

“… de acuerdo con la doctrina contenida en la STJUE de 3 de septiembre de 2015, para decidir si el contrato está sujeto a la normativa de consumidores, lo relevante es el destino de la operación y no las condiciones subjetivas del contratante”.

 

La nulidad de las cláusulas suelo: La Ley de Crédito al Consumo, las Directivas Comunitarias y el concepto de persona jurídica

Ley de Crédito al Consumo

nulidad de cláusulas suelo tenerifeLa Ley de Crédito al Consumo de 24/06/2011 establece en su artículo 2º que:

“A efectos de esta Ley, se entenderá por consumidor la persona física que, en las relaciones contractuales reguladas por esta Ley, actúa con fines que están al margen de su actividad comercial o profesional”.

 

Derecho comunitario y Directivas Comunitarias

Dado que el concepto de consumidor procede del derecho comunitario, resultan de interés las definiciones que encontramos en diversas Directivas Comunitarias. En la Directiva 85/577/CEE referente a los contratos negociados fuera de los establecimientos comerciales, se define al consumidor como:

“Toda persona física que, para las transacciones amparadas por la presente Directiva, actúa para un uso que pueda considerarse como ajeno a su actividad profesional”.

En la Directiva 87/102/CEE se define al consumidor como:

“La persona física que, en las operaciones reguladas por la presente Directiva, actúa con fines que puedan considerarse al margen de su oficio o profesión”.

Por último, en la Directiva 1999/44/CEE referente a determinados aspectos de la venta y las garantías de los bienes de consumo, se señala como tal a:

“Toda persona física que, en los contratos a que se refiere la presente Directiva, actúa con fines que no entran en el marco de su actividad profesional”.

 

La nulidad de las cláusulas suelo y el concepto de persona jurídica

Vale la pena mencionar la reforma del mentado artículo 3 TRLGCU por la Ley 3/2014, de 27 de marzo. A diferencia de lo que ocurre con las directivas comunitarias que sólo aluden a las personas físicas en relación con la nulidad de las cláusulas suelo, tras esta reforma se sigue distinguiendo entre consumidor persona física y consumidor persona jurídica, pero se añade que el ánimo de lucro es una circunstancia excluyente sólo en el segundo de los casos. Lo que significa que se introduce un requisito negativo únicamente respecto de las personas jurídicas, de donde cabe deducir que la persona física que actúa al margen de una actividad empresarial es consumidora, aunque tenga ánimo de lucro.

Sin embargo, teniendo en cuenta esta regulación, cabría considerar que el ánimo de lucro del consumidor persona física debe referirse a la operación concreta en que tenga lugar, puesto que si el consumidor puede actuar con ánimo de enriquecerse, el límite estará en aquellos supuestos en los que realice estas actividades con regularidad, ya que de realizar estas operaciones asiduamente en un periodo corto de tiempo, podría considerarse que, con tales actos, lleva a cabo una actividad empresarial o profesional, dado que la habitualidad es una de las características de la cualidad legal de empresario, todo ello a tenor del artículo 1.1º del C. Comercio.

 

El Tribunal Supremo y la nulidad de las cláusulas suelo: ¿Los demandantes son considerados consumidores?

nulidad de cláusulas suelo tenerifeEl Tribunal Supremo viene declarando en su más reciente jurisprudencia que:

“La jurisprudencia comunitaria ha considerado que esta intención lucrativa no debe ser un criterio de exclusión para la aplicación de la noción de consumidor, por ejemplo en la STJCE 10 de abril de 2008 (asunto Hamilton), que resolvió sobre los requisitos del derecho de desistimiento en un caso de contrato de crédito para financiar la adquisición de participaciones en un fondo de inversión inmobiliaria; o en la STJCE 25 de octubre de 2005 (asunto Schulte), sobre un contrato de inversión”.

Por todo lo expuesto, los tribunales españoles vienen considerando como consumidores a la generalidad de los demandantes en las causas por nulidad de las cláusulas suelo.

Para una mayor información acerca de la nulidad de las cláusulas suelo o resolución de cualquier duda que pudiera tener, recomendamos encarecidamente que se ponga en contacto con el equipo de abogados expertos en cláusulas suelo de Sotomonte Legal.

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